miércoles, 15 de febrero de 2012

Léase de noche

Se siente bien. Como si el paraguas te abrigara de alguna forma, como si te diera calor.
Esa seguridad que sientes cuando a centímetros de tus zapatos de cuero ves caer un centenar de gotas por segundo.
Y tu ni te mojas, ni una gota te llega; aunque mueras de sed.
Una mano en el bolsillo, la otra esta sujetando ese armazón metálico que no te deja mojar.
Impotencia, quizá debilidad.
Saber que si cierras el paraguas entrarás sumergido en otro mundo. Con más colores, con más contacto, con más volumen.
Quizá ese ruido incesante del golpear de las gotas contra el piso no te deja pensar claro.
Deberías estar agradecida de ese ruido, de otra forma esta lluvia sería aburrida.
Y no se detiene, sigue lloviendo. Como si las gotas desaparecieran en el piso e inmediatamente volvieran al cielo a disfrutar de esa travesía.
Sería bello que empieces a fumar; que respires esa combinación espesa de aire húmedo de lluvia y tabaco.
Impotencia, quizá falta de voluntad.
Te empiezan a arder los oídos, es el mismo calor que sientes cuando te culpan de mojar el parquet con esas botas carísimas.
Ahí dentro de tu casa.
Donde la lluvia no llega.
Ahí preciosa.
Ahí das asco.


miércoles, 1 de febrero de 2012

Te Quedaste Atascado en el Ascensor


¿Alguna vez se quedaron encerrados en un ascensor?

Voy a describir la situación de la forma más fiel. A mi derecha esta una tapizada pared metálica, que seguramente por fuera da a unos rieles que sirven de carril para el ascensor. A mi izquierda está Betto, escribiendo cosas similares en su celular. Y al fondo, con ganas de dormir y un poco de resentimiento está Rocko. Este pintoresco escenario se pintó a partir de una inocente prueba del factor de seguridad. Un simple empujoncito al ascensor mientras este estaba subiendo y se detuvo. En un caso cualquiera, después de que el sistema del ascensor sepa que no existen más amenazas hubiese reanudado su trayectoria. Y reanudar la trayectoria es lo único que le faltaba a nuestro ascensor. Parece que la puerta no puede volver a cerrarse e intenta hacerlo cada minuto.
Debemos aceptarlo, sólo intentamos 10 minutos solucionarlo desde nuestra posición. En el minuto 11 después de una democrática decisión tocamos la alarma del ascensor. El portero del edificio nos atendió muy humildemente, pero parece que desde afuera tampoco puede hacer mucho. Lo peor es que es domingo y el famoso técnico dice estar en El Alto.
Pasó ya una media hora, y como gente muy animada, decidimos hacer un video. Estamos calmados por suerte o porque no sabemos en realidad cuanto tiempo vamos a estar aquí. La conclusión a tal iniciativa fueron cinco tips para la gente que se queda atrapada en un ascensor.

Tip número uno
Si tienen a una persona claustrofóbica dentro del ascensor, duérmanla con alguna llave estranguladora, les ahorrará tiempo y paciencia. Si tú eres la persona claustrofóbica, no ofrezcas resistencia cuando quieran dormirte. Y si estas solo y sufres por lo mismo, aguanta la respiración hasta caer desmayado.

Tip número dos
Si tienen algún dispositivo electrónico que les permita distraerse por un par de minutos, úsenla solamente después de los primeros 45 minutos. Ello significaría que…

¡Eh! Ya funciona el ascensor.