jueves, 11 de agosto de 2011

El hombre solo

El hombre solo:

Sabe esperar.
Estar estático en un lugar sin ser percibido.
Puede fusionar su existencia con aquello que la gente normal ignora.
Respira el aire que los otros hombres desperdician.
Ha disminuido la cantidad de personas que saluda por la mañana, ahorrando valiosos segundo que le permitirán después vivir acompañado.
Ha dejado de reunirse con hombres que sólo piensan en cómo dejar de hacerse influenciar por los hombres que se sólo se reúnen a pensar.
Conoce el verdadero color del gris, del negro y del blanco. Los ama.
Disfruta el verdadero frío del viento, la real humedad de la lluvia.
Sonríe indiferente para no ser descubierto abandonado.
Nunca falla.
Fuma.
Toma café en una mesa para dos.
Lee libros de autores solitarios para sentirse importante.
Conoce el verdadero significado del abrazo de una dama y lo añora con respeto.
No tiembla antes de llorar.
Escribe con palabras fáciles cuando está triste.
Camina lento. Y lo hace durante horas; sin modificar la trayectoria de los hombres que caminan rápido.
Extraña a su madre.
Respira profundo sólo en ocasiones de emergencia.
No reza.
Apaga las luces cuando es posible.
Deja de escribir cuando es necesario.